Mi padre nos levanta dando gritos y golpes que la renfe está en huelga!

Nuestro tren sí sale y vamos cada uno en un vagón, mi padre le echa la culpa a mi hermano. mi hermano a mi padre.

Y llegamos bien al Puerto, un poco tarde sólo. Ha llamado la tía acaba de hablar con el revisor del tren, papá se ha dejado el móvil en el tren.

Salimos al bar de Pepe a saludarle, a estas horas ya está un poco piripi. Nos invita como siempre y al final de la barra está el Fali.  Hablamos de flamenco, del Moraíto, del Poveda y de otros. Comemos en el Zopa que es el Sopa.

En casa mi padre me enseña todas las goteras y me explica entusiasmado todas las soluciones constructivas que se le han ocurrido.

Por nuestra casa pasan al menos siete procesiones, me asomo al balcón por la mañana con el pijama. Doscientas personas esperan que cante una saeta mientras casi puedo tocar a la virgen. Me escondo pudorosa tras los visillos decepcionando al público.

En Conil quedamos con Celestino. nos habla de la pesca y del atún rojo y de la ruta que se hace por el mundo y de que sólo se le puede pescar en aguas cálidas y de que los hay que pesan 700 Kg y luego habla de las hormigas que prevén las lluvias y de las abejas que saben que va a haber levante y por eso hacen sus nidos este año en poniente. Nos creemos que sabemos de todo y no sabemos una puta mierda. También va un poco piripi.

En el Carrefour compramos una cosa de la tdt,, yo le llevo al vendedor los mandos de la tele porque el que tenemos en casa no funciona y no sé si le hemos dado a algún botón que no es. El señor no sabe. Compramos el nuevo y mañana le damos el cambiazo con el de casa. Tenemos que hacer compra. hay que hacer cola donde el embutido. ni a mi padre ni a mi nos gusta estar quietos esperando, echamos a suertes quien se queda en la cola y quien se va a buscar el resto de las cosas. Gano yo. vuelve pronto. vuelvo pronto. un señor habla con mi padre de los años 40, del hambre y de la cárcel de Cádiz. Compramos medio kg de jamón porque está de oferta. lo que sobre lo llevamos a Madrid, pero no va a sobrar. Y no sobra.

Vamos a la playa. Comemos allí. Hablamos de mi madre, de otras cosas y de mi madre. Y luego sólo de otras cosas. Del feng shui por ejemplo, no me acuerdo por qué. Mi padre –¿qué es feng shui?. Yo -Una cosa china que te dice dónde colocar la cama y otras cosas así. Mi padre –la gente se pasa la vida buscando la piedra filosofal de la felicidad que si el feng shui ese, que si me voy a Santiago de Compostela andando, que si hago yoga y al final se mueren sin ser felices y todo porque no han venido a Cádiz, al Puerto de Santa María.

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