Y sí, cada día compruebo que en esta promoción habría que haber venido con un equipo de grabación y hacer un corto.
La crisis desanima al indeciso, así que yo saco la flautilla y trato de llevarles a Hamelin. Eso en sí mismo es bastante llamativo, pero hay factores que se me escapan y que no dejan de sorprenderme.
 
Cosas como vender en exteriores con alerta naranja de viento. Observo como se vuela mi tenderete: carteles, boletines, bolígrafos, una botella de agua, un paraguas. Y yo sentada impertérrita. ¿quieres que te cuente la oferta?
 
Coincidir con otras revistas hacen de la semana una competición, sobretodo si ellos tienen cintura comercial y mejoran su oferta hasta superar la nuestra. Busco recursos en mi cerebro y recuerdo aquel refrán: “tiran más dos tetas…” me quito el jersey. Corroboro la sabiduría popular.
 
El aviso de bomba en la Universidad Europea de Madrid desaloja el campus entero. La policía acordona la zona. Me entra la risa.
 
Combato las manifestaciones contra el Plan Bolonia con unos carteles que hago expresamente: “Si te suscribes hoy, te regalo un libro”. Aún así Granada y Barcelona me sorprenden el viernes con una ausencia multitudinaria. La indignación por la degradación del título es más fuerte que la satisfacción de una compra bien hecha. Me sienta como un portazo en la cara.
 
Recupero fuerzas para ir a Donosti. Es mi ciudad favorita. Veo en la tele que han detenido a 34 jóvenes de Segi. Pufff. Hoy, unos cincuenta, calulo, entran tranquilamente en la Escuela gritando en vasco con pancartas. Alcanzo a entender “Estado español asesino”. Y yo, a un metro de distancia, detrás de un cartel gigante de la revista que dice: ESPAÑA 2009. Procuro ser invisible, no me muevo, no miro. El conserje me dice que no me asuste. No le hago mucho caso y me asusto.
Cierro y me voy a comer. Nadie comenta el rollo. Yo tampoco. Como y callo. Un señor a mi lado habla intensamente sobre futbol. Comprendo al poco que es de mi Atleti. Le pregunto -¿eres del Atleti?- El vasco más atlético del mundo me responde -del Athletic no, del Atlético de Madrid- 
Le sonrío y le digo -yo también-  Y aunque él no lo entiende, ese “también” significa mucho más que ser de un equipo de futbol.