– ¿Has visto el docu de Jung?
¿Te acuerdas de cuando nos encontramos aquella vez en Madrid?…estamos destinados a encontrarnos sin llamarnos en esta ciudad…y ya te conté que en el aeropuerto, de vuelta a la isla, me senté al lado de aquel chico argentino, que parecía yo mismo pero en argentino, también bajito y moreno, y que éramos los dos únicos que leíamos en aquel ámbito de espera. Y levanté mi cabeza del libro y vi lo que él leía: “La penúltima verdad” y yo, otro libro de K. Dick del mismo año, “Tiempo de Marte”, y el chico me miró y me dijo algo sobre el inconsciente colectivo, y ya ves he vuelto a Madrid, y lo primero que he visto es el documental. ¿Lo has visto?
-Sí, joder.
-Y…
-Ya lo decía Jung…el inconsciente es inconsciente.
Después, al salir del Pequeño Cine Estudio, me llama Isa y me dice: -¿te vienes a que nos lea las cartas un discípulo de Jodorowsky?-, y yo la digo que sí, porque, qué coño, yo adoro a Jodorowsky, y sí, fuimos a un bar en Plaza de España y preguntamos por el tal discípulo y nos dicen que ya no lee las cartas, que ya sólo va a beber y que hace trucos de magia y reparte panfletos en la calle para ganarse la vida.
Pero yo necesitaba una dosis de astrología o algo, ya que estaba descartada la psicomagia, y le pregunto a una chica que si sabe algo de los horóscopos y la chica muy seria me dice que algo y yo muy seria la digo que me cuente lo que quiera o que se lo invente… no sé bien la diferencia, ya sabes que yo habitualmente cuando alquien me pregunta que de qué signo soy yo contesto que del Atleti, y la chica me dice: -¿de qué signo eres?- y esta vez digo que Virgo y luego me dice que mi ascendente es Sagitario y yo le digo -¡bravo!- para darle ánimos y ella me dice que menos guasa y después, con un halo de misterio, que no tengo ningún problema y que puedo tener novios de todos los signos, lo cual me dejó enteramente reconfortada y dispuesta para encontrar novios de todos los signos, y cogí la guagua para casa y saqué el libro que me dejaste, “La penúltima verdad”, y me senté al lado de un chico que podría haber sido tú, si no es porque él era argentino, y leía “Tiempo de Marte”, que cómo sabes son del mismo tipo y del mismo año, y le dije primero hola y luego que era Virgo con ascendente Sagitario y que podía tener novios de cualquier signo, ya sabes, para romper el hielo, porque el chico era guapito como tú Pablo pero en argentino, que ya sabes que a mi me ponen, y me dice -¿qué día naciste?- y le digo que el 9, el 9 del 9, y me dice -según la numerología eres una persona que cierra círculos- y yo quería decirle -no sé pero te amo- pero le dije -¿y tú?- y me dice -te amo- y yo le digo que no se preocupe, que el inconsciente es inconsciente.
Viene ahora, se llama también Pablo pero es argentino.