lo peor es cuando me entra la curiosidad y quiero ver lo que se cuece ahí abajo. me visto de humano, de humana más bien, y todo me aprieta, el traje de humano es muy incómodo. hace un rato yo era infinito, era el infinito, ahora tan sólo mido 1,71 y casi no llego a ningún sitio, ni levantando los brazos ni mirando muy lejos.
la gravedad fija mi peso en 54 kg, tengo que d e s p l a z a r m e l e n t a m e e e n t e, y no a la velocidad que alcanzamos los etéreos.

me gusta observar a las pequeñas personas que acostumbro a ver como hormigas, ver las cosas que hacen con las manos y los pies, las cosas que dicen y las cosas que miran. a menudo no entiendo nada, pero me caen bien.

lo peor, es que con mis 54 kg y mi limitádisima altura de 1,71, ellos pueden verme, tocarme o gritarme:
me cago en Dios que buena estás!!!