No tener pelos en lugares indeseados, o socialmente mal vistos es, junto con la paz en el mundo y acabar con el hambre en el tercer mundo, uno de los tres deseos que pediría a aladino si se me presentara un día.
Siempre que tengo que pasar por el aro, pienso en todas las cosas que podría estar haciendo en ese momento como leer a Wittgenstein, ver alguna película de Kiarostami o tomarme unas cañas con mis amigos. precisamente de cañas, hablando sobre la depilación, (manejando altos conceptos como las medias piernas, hacerse unas brasileñas, dejarse un bigote hitler, y el alisado japonés) alguien me habló de alejandrita… aquello me dejó sin capacidad de reacción.

y digo yo que si hay que dejar un curro, que mejor momento que ahora. con este sol por las calles, los niños jugando, las féminas en tirantes (que como dice un amigo mío: “las chicas en verano se quitan el abrigo y se ponen las tetas), los chicos morenazos y reguapos, las terrazas, el tinto de verano, los conciertos en las plazas.
es la época del año de las medias de colores…mi favorita.
primero me he organizado: he llevado los bártulos a la calle toledo y empezado con el concurso de matadero (cualificacíón de dos de las antiguas naves del matadero de legazpi para actividades culturetas), un poco frustrada a veces por esas cosas que me pasan a mí que consisten en pensar en que no voy a ser capaz de hacer que la gente viva mejor de lo que lo hace, y que al final como el resto de los quitectos me perderé en los conceptos y me olvidaré de las personas…y así ando.
he localizado mi bar para desayunar, esto es fundamental para una vida bohemia, unas barritas con tomate de caerse de espaldas a un precio muy razonable. en el barecillo ponen la tele y salen noticias alucinantes del tipo: un hombre se queda embarazado. el barman, un tipo que fuma un purito reig y yo misma hacemos corrillo comentando la situación. pago y me subo.
en el estudio ponemos música y cantamos en alto, tengo un compañero aeronáutico llamado Lorenzzo… y me cuesta no mirarle como hombre-objeto, pero me contengo.
me subo en el metro, un par de seguratas están al otro lado del torno inmóviles, mirándome. meto mi billete, uno de ellos lo coge y luego me lo devuelve. reflexiono sobre profesiones estúpidas y me pregunto si esta función se pagará con dinero público.
paso por un quioskillo y me detengo a estudiar la portada de la revista AR, (ana rosa), como ya no tengo que ser culta le dedico un momento a estudiar la situación, al cabo de un rato llego a la conclusión de que Ana Rosa es siempre portada de su revista!!!, este fenómeno me hace pensar en cómo sería la prestigiosa revista de arquitectura en la que trabajaba con la cara de mi ex-jefe LFG en cada portada.
Cuando llego a mi barrio entro en el templo de la depilación y les pregunto sobre un término que me atormenta: el alejandrita. Me explican que Alejandrita, es un sistema laser, que tiene que usarse en centros médicos y que ahí no lo tienen, que es el más caro de todos porque no solo te quita los pelos, también las arrugas y los granos. Con todo esto no me extraña que llamen al aparato por su nombre propio, y casi me parece una falta de respeto utilizar un diminutivo para tan talentoso instrumento.