Desco, se llamaba Desco, por su tamaño DESCOMUNAL, vivía en un mundo DESMESURADO, lejos de lo pequeño y lo humano.
El país de Desco era tan grande como la sensación de DESAFECTO que se vertía en cada habitante del país DESORBITADO.
Caminaba por paseos DESHABITADOS, recogía las flores más bonitas, las DESMENUZABA cuidadosamente y hacía los perfumes más embriagadores de toda su nación, hablaba con todas las palabras necesarias, andaba DESPACIO, DESATENTO, y a su vez DESEOSO de encontrar un amor.
Las muchachas, sin embargo, le miraban con DESDÉN, e incluso con DESPRECIO.
Sentimientos de DESESPERANZA, de DESAMPARDO, de tremenda soledad, de DESCONFIANZA y DESILUSIÓN, voltearon al chico, se agarraron a sus entrañas, le torcieron la cabeza, DESFIGURARON su mente, y le sumieron en un DESEQUILIBRIO que duró… hasta que DESAPARECIÓ.
Aquel día se DESPERTÓ, de otra índole, más bien enfadado. DESCUBRIÓ que no tenía por qué continuar con ese DESGARRO emocional. Arregló su DESALIÑO, tiró a la basura su DESTRUCTIVO carácter que le llevaban a la inacción, al DESASTRE, a la DESAUTOESTIMA y a la más arrolladora DESGRACIA.
DESAYUNÓ dos churros, una barrita con tomate, un croissant a la plancha, una napolitana de crema y un café con la leche más bien DESTEMPLADA, su DESCOMUNAL tamaño le permitían esa dieta DESMEDIDA.
Se DESPEINÓ (estaba más guapo que peinado), e inició su DESPEDIDA.
DESAFORADO, DESACOMPAÑADO, DESARRAIGADO y DESCONTROLADO, hizo un corte de mangas a su mundo DESHUMANIZADO y emprendió rumbo hacia un DESTINO incierto. En la curva tomó el DESVÍO de la derecha y se adentró en un paisaje DESÉRTICO, DESCONOCIDO y DESPIADADO.

Su largo camino DESEMBOCÓ, en un lugar muy IN, donde las personas y las cosas eran tremendamente modernas, INSACIABLES en su modo de vestir, de gesticular. Con edificios y estructuras INVIABLES, conceptos y formas INDISOLUBLES, mobiliario…el INDISPENSABLE. Y Desco, entre todo aquello, era INVISIBLE.
Cruzó el mar ENTRE, que dejaba a un lado el país del ANTE y desembarcaba en los montes HACIA. Una sucesión de paisajes algunos BAJO sus pies, otros DESDE sus pasos, más arriba, SOBRE su cabeza, sin contar los que iba dejando TRAS de sí.

En la comarca de las METÁFORAS las señoras tenían perlas en la cara, flores en el pecho, sonreían de nácar, cantaban de azul, andaban sin pies y miraban de esmeralda.

El bosque de los SÍMILES, era como cientos de palomas en la calle, las plantas crecían como niños, el sol brillaba como el oro, y las ramas pesadas como el oro impedían la visión del mismo oro que brillaba como un sol de PERÍFRASIS.

Descansó, durmió, un día y tres
Soñó con una compañera
Con sexo en la bañera
Con chuparle las tetas y los pies
Con coches de carreras
Con una casa de enredaderas
Con el humo del tabaco
Y con el sudor de su sobaco
Perico entonaba el drumme negrita
El saxo, la trompeta, el contrabajo
El jazz excitaba su badajo
El ruido, las obras, la gente cantando
El metro, las colas, la gente chillando
Tiendas, atascos, la gente que pita
Con sartenes que se hacían hueco entre las cazuelas
Cocido, paella, tiramisú
Teriyaqui, grelos, huevos de avestruz
Lavaplatos, microondas, lavadora
Harán las delicias del señor y la señora
En la ventana el mar y la montaña
En el techo una lámpara de araña
En la puerta un caballo, espera el golpe de espuelas
Vaqueros, vaqueras, vacas
Un whisky, una cerveza y varias tapas
Un duelo al amanecer
Desenfundo mi revolver y vuelves a aparecer
Toda la historia, las matemáticas, la geografía,
La física, la literatura, la filosofía
El cine, la pintura, la tecnología
Siglos de cultura contados día por día
¿De dónde salían todas aquellas emociones?
conoció la rabia, la ira, la amistad, el amor,
la envidia, el coraje, el insoportable dolor.
Batallas, reinos, razas. dórico jónico, corinto
Isabel II, Fernando el Católico y a Carlos V
A ritmo de las más bellas canciones
Con los ojos cerrados y en sueños,
Desco se mecía en una verdad inalcanzable
Y sabía que al despertar, sin lugar a duda razonable
Las palabras y las letras serían de nuevo sus dueños

Y despertó.

¿había alguna razón para aquel sueño?, la había, era el final de la historia.
¿recordaba de entre sus andares tales paisajes? Nunca había caminado por tales paisajes.
¿era real lo que había soñado o era producto de su imaginación? De eso no estaba del todo seguro
¿estaba ahora despierto o dormido? Seguía sin saber
¿era real lo que estaba ocurriendo ahora, o estaba soñando? Que sin dios!
¿había estado soñando todo este tiempo? Eso sí que no podía ser. No podía ser que toda su experiencia vital hubiera estado regida por morfeo.
Luego las dos preguntas anteriores también se contestan.
¿era quizá parte del sueño de otro? Eso si podía ser
¿parte de la imaginación de otro? Desde luego
¿había un ser superior que regía sus actos? ¿un dios? ¿un ser omnipotente? ¿un ser malvado que le había llevado por callejones bien estructurados pero sin VIDA?.
¿era tal vez una marioneta dirigida?
¿qué sentido tenía todo aquello?
¿si así fuera, con qué fin se le había creado?
¿Cómo podía averiguar tal cosa?
¿tendría oportunidad de hablar con el creador?
¿su creador sería divino y generoso y podría cambiar los hilos de su vida , o simplemente soltarle a voluntad?
¿con quien tenía que hablar?

¿CON QUIEN TENGO QUE HABLAR?
¿QUIEN ES EL JEFE DE TODO ESTO?
¿QUÉ TENGO QUE HACER?

HE CAMINADO MÁS LEJOS QUE NADIE, HE CONOCIDO MÁS QUE NINGÚN OTRO, HE VISTO COSAS QUE VOSOTROS JAMAS CREERIAIS, EJÉRCITOS DE PALABRAS MUERTAS DE AGONÍA, HE VISTO SUCUMBIR POEMAS DE LORCA BAJO PALABRAS DE AUTOESTIMA DE BUCAY, HE VISTO PALABRAS ENCADENADAS POR PROPIA VOLUNTAD, VOCALES DE TODA RAZA, DIPTONGOS DIVORCIADOS, HIATOS ALTIVOS, PALABRAS AGUDAS DE VOZ GRAVE, LLANAS COMO PECHOS O MOONTAÑAS, Y LAS MÁS BONITAS ESDRÚJUAS SOÑANDO CON LAS ANTÍPODAS DONDE TODO ES CONTRARIO A LO IDÉNTICO DE LO AUTÓCTONO.

TODOS ESOS RECUERDOS SE PERDERAN COMO LÁGIMAS EN LA LLUVIA.

Llorando, cada vez más, las lágrimas cada vez más, le impedían ver el cielo y las estrellas que eran cada vez más.
Se concentró en lo que veía, lo que veía era poco.
Se concentro un poco más.
Las estrellas eran palabras ordenadas, leía “vía láctea” en el cielo, “orión”, “osa mayor” etc, pero no veía las estrellas.
Miró más allá, detrás del cielo negro el cielo ere blanco.
Miró más allá, las estrellas crecían y crecían sobre un tapiz blanco.
Más allá, vio una estilográfica, y cuando los ojos le dolían de tanto mirar vio un hada.
El hada era el final.

Desco se Desmayó.

El hada, que no era un hada si no una chica, paró de escribir palabras, en millones de folios y comenzó a mirar más allá.

Más allá de los folios vio un cielo blanco,
Un cielo blanco que más allá era negro,
Más allá vio unas estrellas que iluminaban el cielo negro,
Más allá, vio países, ríos y bosques,
Y más aca, vio a Desco Desmayado.

El hada escribió sobre Desco, sobre un crecimiento inusitado, sobre el tiempo no lineal, la relación de espacios unidos por conexiones atemporales, sobre viajes a lo largo de escalas distintas y sobre el amor perfecto.

Desco, despertó a su lado.