elección.

(Del lat. electĭo, -ōnis).

1. f. Acción y efecto de elegir.

2. f. Designación, que regularmente se hace por votos, para algún cargo, comisión, etc.

3. f. Libertad para obrar.

4. f. pl. Emisión de votos para designar cargos políticos o de otra naturaleza.

 

después de cuatro años otra vez lo mismo. otra vez tenemos que resolver nosotros lo que no son capaces de resolver ellos. ¿sabes por qué tu voto es importante?, porque nunca van las cosas bien. estaría bien que alguna vez las cosas fueran bien, y que diera igual a quien votar, elegirlos por guapos, o porque fueran del atleti, o porque fueran de izquierdas o de derechas. pero nunca van las cosas bien y tenemos que votar.
la capacidad de elección, la libertad de obrar, son limitadísimas y lo gracioso es que los dos bandos principales explotan los aspectos secundarios: votar a la izquierda, o votar a la derecha, como principio. me pregunto si de verdad somos los votantes tan gilipollas, o si son ellos tan gilipollas como para pensar que vamos a caer en la trampa de las izquierdas y las derechas una vez más.

 

 

este año no voto, no lo había mencionado ¿no?, supongo que eso me convierte en una mala ciudadana, que no toma parte en el devenir de su pueblo y blablablablá.

 

tenía que votar por correo, por eso de que sigo siendo canaria, y no sé si por desidia o por desmotivación, o por desmotivación que me ha llevado a la desidia, no he movido un dedo. incluso reconozco que me he alegrado de tener una excusa para no votar.

 

el otro día vi a miliquito y a fofito debatiendo en el club de la comedia, y si no fuera porque en su papel de humoristas son bastante buenos (con sus gráficos con flechas que indican la subida de los huevos con un gran letrero que dice “precios”, la envidia de cualquier publicista de carrefour), si me los hubiera tenido que tomar en serio, si hubiera pensado en serio un rato que estas son nuestras opciones de dirigentes del país, hubiera tenido que tomar parte con algún acto dramático: el asesinato, el exilio, o crear otro grupo político ( de esos que no sirven para nada). nunca el suicidio, tampoco es para tanto. y en cualquier caso las otras soluciones dramáticas tampoco me apetecían la verdad, así que no votar era un pequeño bálsamo para mi desasosiego sin tener que llegar a las manos.

 

últimamente he estado pensando en lo que para mí era un español, y no tiene que ver nada con estas visiones extremas de las que nos hablan. para mi un español siempre ha sido un trabajador, al que le gustan las siestas, comer bien, las cervezas, el sol, el futbol, las rebajas, las terracitas, los cotilleos, y sin dejar de trabajar. nos han ido metiendo historias en la cabeza, del fast food, del starbucks, del zara, de las modelos con cara de orgasmo, del supercoche, de las últimas converse, de la elsa pataki (que pobrecita, no la dan papeles de peso en el cine porque es demasiado guapa), y de su vieja, y nos han hecho débiles. eso les ha venido muy bien a algunos, pero es mal asunto para nosotros.

 

el otro día contaba aquel altercado en tirso de molina. lo peor de eso que contaba, es que sucedió de verdad, lo peor de eso, es que la gente está tensa de verdad, la gente se pelea y discute, la gente es de izquierdas o de derechas, como actitud, como forma de afrontar el día, de elegir a las personas, de establecer juicios sobre los otros.

 

y mientras, algunos se frotan las manos y se llenan los bolsillos.