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la persona más valiente que conozco tiene miedo de hacer maletas. siempre que hay viajes teme el momento de escoger, de decidir. siempre quiere hacer la maleta perfecta, y eso es muy difícil. pero siempre las hace, y le salen casi perfectas.

la maleta de hoy era distinta porque no tenía que escoger nada, tenía que llevárselo todo. más fácil de hacer que las otras, más difícil de hacer que ninguna.

y así con sus maletas, en una casa que no es la suya, esperando la señal para irse a otra casa que tampoco es la suya. otra casa más, otra mudanza más, sin saber por cuánto tiempo hasta la próxima mudanza, con las mismas maletas de nuevo.

esperando, esperando y esperando. la señal no llega. llama ella. no hay respuesta. manda un mensaje. no hay respuesta. llama otra vez…nada. el teléfono se enciende. es la señal. prefiero que no vengas…espero que lo entiendas. ella mira a su alrededor y mira la casa que no es su casa pero es en la que duerme y en la que tiene sus cosas dentro de la maletas y se pregunta ¿y a mí quien coño me entiende?

llama por teléfono quiere hablar con el sr lobo, el que resuelve los problemas, pero comunica…debe estar entendiendo a algún otro. y llama a un amigo, y le cuenta, y quedan para el jueves para resolver el entuerto. vuelve a mirar esa casa que no es su casa llena de maletas.

llama de nuevo: ¿te importa que me quede en casa esta noche por favor?, y rompe a llorar, porque de nuevo ve las maletas en esa casa que ya no es su casa. y no puede más, y además el osteópata le ha dicho que llore, que lo que tiene es de no llorar, y ella llora mucho y vuelve a preguntar ¿puedo?. al otro lado de la línea una voz preocupada le dice: quédate el tiempo que necesites. y ella llora más.

y se sienta un rato y deja de llorar y empieza a pensar y a ordenar mentalmente todo lo que tiene que hacer mañana, y es mucho, es muchísimo, y lo piensa un rato más, y se tranquiliza porque sabe que lo va a hacer todo, y porque sabe que mañana se lleva las maletas.

LA INCREIBLE MUJER MENGUANTE

- BIENVENIDOS A LA VIGÉSIMO PRIMERA CONVENCIÓN DE PERSONAS BAJITAS DEL MUNDO. BIENVENIDOS.

Clasclasclasclasclasclas

-Un momento… usted señorita, sí usted, la de la primera fila, ¿por qué ha venido usted aquí?
-Porque soy bajita…
-Pero bueno, usted no es bajita….usted es un gnomo!!!. La convención de gnomos es en la cuarta planta.
-Verá, yo no soy un gnomo!!! yo medía 1.71m y me he quedado así en 7,1 cm!
-Entiendo…La convención de personas inseguras es en el sótano.

- Su caso me interesa muchísimo…y dice usted que empezó a menguar cuando…
- La primera vez que permití que me gritaran. Y así, he ido decreciendo sin parar. Tengo miedo de desaparecer!
- Mire, tiene que hacer lo siguiente: cada día, antes de salir a la calle, y digo cada día, tiene usted, preciosa señorita si me lo permite, tiene, digo, que ver la famosa escena de “Cantando bajo la lluvia”, las veces que haga falta.
Esa escena…no hay nada que cuente mejor la felicidad que esa escena. Y después, para salir a la calle, quiero que ponga usted en su mp3 la canción de Rocky. Eso es todo.

En el mismo edificio, en la misma planta, algún tiempo después, una mujer radiante abrió la puerta de mi despacho con fuerza.
- Está usted……..está usted curada.
- Bueno, quiero llegar al 1,75.
Me miró y sonrió hasta arriba. El suelo comenzó a temblar.
-¿ha visto usted?, ¿qué ha sido eso?, ¿un seismo?
-Me pasa ahora cuando sonrío, el mundo tiembla, pero… más vale que se prepare.
Y volvió a mirarme y volvió a sonreir.

Tenía mocos y toses pero nada más salir a la calle ha empezado a sonar la música: “chuchuruchúchuchrúchurú…i´m singing in the rain…”, todavía tarareando y bailando he parado a un taxi como audrey hepburn en desayuno en tiffany´s:
-A Magdalena…, a mi casa por favor.
Me esperaba una señorita en el portal, y me ha dicho que teníamos que subir por las escaleras los cinco pisos. yo los he subido corriendo y cantando
“I COULD HAVE DANCED ALL NIGHT,
I COULD HAVE DANCED ALL NIGHT
AND STILL HAVE BEGGED FOR MORE”, los obreros me hacían los coros y la señorita acompañaba mi baile.
Esas cosas mágicas que pasan en los músicales, que todos se saben el baile y la canción, y nadie se sorprende.

Cuando hemos entrado en la casa más bonita del mundo, la señorita ha cogido el micro y ha empezado su solo:
“Money makes the world go around
The world go around
The world go around
Money makes the world go around
It makes the world go ’round
Money money money money money money
Money money money money money money”

yo mientras, en otra versión de Liza Minelli, pensaba en la fiesta de celebración:
“Come taste the wine
Come hear the band
Come blow a horn, start celebrating
Right this way, your table’s waiting
No use permitting some prophet of doom
To wipe every smile away
Life is a cabaret, old chum
Come to the cabaret! “

Me he despedido con un fuerte abrazo: adios señorita!, adios señores obreros!, adios espantapájaros!

y luego todo se ha quedado en silencio, hasta que de pronto una canción sonaba en mi interior:

“somewhwere over the rainbow”

Cuando mi cabeza no puede más le pide ayuda a mi cuerpo.

- es que tú ¿siempre tienes que hacer todo a la vez?
-si… yo siempre
- es que no tienes cabeza, que me dices de la seguridad, la responsabilidad, del deber, ¿te lo saltas todo a la torera?
- si merece la pena, sí, me lo salto
-¿no te da miedo?, ya tienes casi teinta años
-estoy acojonada…

y algo se rompió.
fue mi tripa, mi tripa explotó y me retuvo en el retrete durante dos horas. estaba empapada en sudor y tenía miedo de desmayarme, como aquella otra vez: aquella vez haciendo el fin de carrera que me desperté con el cuerpo dolorido, mi cabeza contra los baldosines del baño, mi pantalón bajado y yo sin recuerdos.
En el médico me tuvieron cuatro horas, me hicieron todas las pruebas del mundo y concluyeron que era solo estres. Me pareció una tontada y una falta de respeto ningunear de ese modo al estres, porque yo nunca había pasado tanto miedo y si el estres había sido capaz de dejarme sin conocimiento durante treinta minutos, me preguntaba qué más sabría hacer…

Parecía que, como aquella otra vez, mi tripa reaccionaba ante el estres y llamó a los otros cuatro jinetes del apocalispsis para garantizar su mensaje:
dos jinetes con los caballos más bravos recorrieron mi espalda de arriba a abajo desde la nuca hasta el culo, una y otra vez con aquella herraduras de acero clavándoseme en la carne, sin descanso, toda la noche. al día siguiente, me dolía respirar.

El propio demonio se adentró en mi cuerpo: TOSferatu. se agarró a mi pecho y modificó mi timbre de voz hasta que hablaba a través de mí. De su mano iban otros agentes del mal: los mocos y el dolor de cabeza y juntos,  tomaron la parte derecha de mi cuerpo y me dejaron medio ciega, medio sorda y atrofiaron mi sentido del gusto y del olfato.

El último jinete llevaba la peor de las tempestades: delirius tremendus. Mi cuerpo empezó a calentarse, y no como respuesta a un estímulo erótico, sino porque sí. Se me cuartearon los labios y Tosferatu comenzó a jurar en arameo a través de mi dulce boca: MALDITO RUIDOOOO, MIERRRDA DE LUZ

Entre todo aquello, me di cuenta de que tenía un superpoder: el tacto. quería tocarlo todo y que todo me tocara…ah ese vaso de agua de cristal,  de cristal gordo, redondeado en sus bordes para que toque mi lengua con cuidado. y el agua, el agua fresquita bajando por mis interiores corporales, la sentía llegar hasta mi estómago. y las sábanas más suaves que nunca me tapaban con cuidado.

ya lo entendí: mi superpoder era el TACTO, a pesar de que siempre he destacado por mi abusiva sinceridad, por mi excesiva naturalidad en todo momento o por mi carencia de formas, aun con esas,  me di cuenta de que tenía mucho más tacto con los otros del que los otros tenían conmigo, y si no… ¿a que venía ese MALDITO RUIDOOO Y ESA MIERRRDA DE LUZ?.

_Pásale el trapo

odio cuando me dice eso: “pásale el trapo”, está bien así ¿no lo ve?, si le paso el trapo me cargo el dibujo ¿no lo ve?. pero yo se lo paso. ahora no hay dibujo, solo manchas ¿no lo ve?, ¿por qué se empeña en que le pase el trapo?

-¿por qué te empeñas en que le pase el trapo?, estaba bien.

-por eso, porque estaba solo bien, ¿eres un frutero?

-no….

-pues no dibujes como un frutero que dibuja biennnn

¿me entiendes cuando te digo que todo es lo mismo?

-en realidad no, anda, explícamelo

-todo es lo mismo: la música, la pintura, la escultura, la fotografía, la arquitectura, el cine, la literatura, y también las personas.
todo sigue las mismas pautas, escucha el RITMO, escúchalo ahora que solo ves manchas, ahora es mucho más fácil verlo. ¿lo ves?:

El blanco y el negro
el blanco y el negro
y eso otro
y eso otro más grande
de nuevo, el blanco y el negro
y ahora nada
dos tiempos de nada
y ahora todo
una gran nada hace un gran todo
el blanco y el negro
el blanco y el negro.

se acabó el lienzo.

- ¿que más?

- JERARQUÍA
mira de nuevo, ¿tu crees que todo es igual de importante?. NO, no todo es igual de importante. Tu dibujo no es sólo un bodegón, es una Historia. Una historia tiene personajes, tiene principio, tiene intermedio y tiene fin. Elige tus personajes principales, hazlos fascinantes, encuádralos en una atmósfera más fascinante, dales lo que se merecen, y también déjales descansar a ratos:
AMOR-ODIO-IRA…..me voy acomprar el pan…Mirada-Sonrisa-Te Toco la mano…
me subo en un autobus…Mirada-Desafío-te quito la mano… VENGANZA-SEXO-DESEPERACIÓN___________besosBesosBESOSBESOS

PROPORCIÓN: esto es lo más difícil de explicar, mira de nuevo el dibujo, ¿ves estos dos elementos?, están demasiado juntos.

-te equivocas, se separan en 5

-en 5 o en 100, el sistema métrico aquí no tiene nada que decir, estándemasiadojuntos.
SI NO ENTIENDES ESTO, NO ENTIENDES NADA.

-no te enfades coño, lo separo y punto, ¿cómo te gusta?

-no me desafíes muchacho…Te voy a decir lo último fundamental: “la forma sigue a la función” como decía aquel arquitecto-adolf loos-, la forma al fondo, el estilo a la historia, la técnica al contenido. Procura ser siempre honrado, no seas efectista si no es necesario, engañar no es digno, somos atistas no comerciantes.

-y ahora, ¿que tal?, he hecho todo ¿no?
-está mejor, mucho mejor, pero tienes que aprender que la obra se define no por lo que escoges sino por lo que deshechas, aprende a renunciar….y pásale el trapo.

Era una exploradora. Iba en su moto con su casco rojo mirando los edificios, las distancias entre ellos, las figuras que describian las cornisas antes de llegar al cielo; y luego, se imaginaba que restituía los vacíos y obtenía arquitecturas de llenos que variaban según su posición.

Caminando alrededor de las cosas, conseguía que las líneas de fuga entre tanta masa se superpusieran y generaran planos bidimensionales, los dibujaba en su cabeza, y esperaba sentada. Esperaba a que algún acontecimiento la deslumbrase y, eso, sucedía siempre. No podía evitar sonreir en alto después.

Las cosas eran fáciles para su cabeza, pero las personas eran imposibles, perfectas como elementos compositivos e indescifrables como fuente emocional. veía a mujeres fuertes y preciosas y a hombres sencillos, claros y rotundos convertidos en seres complejos llenos de necesidades y de inseguridades.

Casco rojo decidió hacerse mujer, sin abandonar nunca la exploración y sin quitarse su casco, y conoció a personas que le gustaban siempre, a otras que nunca y a otras que a veces.

Del mismo modo amó excesivamente a algún varón, y se moría de miedo pensando que alguna mañana su contraparte se levantaría, obtendría el éxito y desearía a otra, o a varias, más jóvenes, más guapas.

Caso rojo siguió luchando, explicando y trantando de convencer, con sus palabras y sus manos, a los que quería siempre que el vacío interior no lo llenaban cinco rubias o ser como la de la foto, que la belleza no excluía a los guapos, pero que también era caminar por la calle fuencarral los domingos cuando la cortan entre quevedo y bilbao, que también era bajar al Central y escuchar a Racalmuto, y pasear por la Latina con sol, y ver a esa chica que tiene una cinta en la cabeza, que mira distraida y pide una clara y sonríe al camarero y el camarero la sonríe y ella sin dejar de sonreir y sin dejar de mirarle bebe un poco de su clara y luego deja que se vaya a hacer sus labores porque sabe que volverá a hacerle un requiebro.
Pero casco rojo no era casco azul, así que dejó de interceder.

Se miró al espejo y salvo por su casco rojo se vio igual al resto, llena de inseguridades y necesidades: una cara normal, un cuerpo normal, algunas canas, algunas celulitis, ojeras y una piel demasiado blanca.
un millón de cremas no iban a cambiar nada, un millón de euros no iban a cambiar nada, un millón de aplausos tampoco. podía intentar jugar a ser guapa y exitosa e ignorar todo lo demás, o… subirse en su motillo y seguir explorando, total, el casco ya lo tenía puesto.

lo peor es cuando me entra la curiosidad y quiero ver lo que se cuece ahí abajo. me visto de humano, de humana más bien, y todo me aprieta, el traje de humano es muy incómodo. hace un rato yo era infinito, era el infinito, ahora tan sólo mido 1,71 y casi no llego a ningún sitio, ni levantando los brazos ni mirando muy lejos.
la gravedad fija mi peso en 54 kg, tengo que d e s p l a z a r m e l e n t a m e e e n t e, y no a la velocidad que alcanzamos los etéreos.

me gusta observar a las pequeñas personas que acostumbro a ver como hormigas, ver las cosas que hacen con las manos y los pies, las cosas que dicen y las cosas que miran. a menudo no entiendo nada, pero me caen bien.

lo peor, es que con mis 54 kg y mi limitádisima altura de 1,71, ellos pueden verme, tocarme o gritarme:
me cago en Dios que buena estás!!!

No tener pelos en lugares indeseados, o socialmente mal vistos es, junto con la paz en el mundo y acabar con el hambre en el tercer mundo, uno de los tres deseos que pediría a aladino si se me presentara un día.
Siempre que tengo que pasar por el aro, pienso en todas las cosas que podría estar haciendo en ese momento como leer a Wittgenstein, ver alguna película de Kiarostami o tomarme unas cañas con mis amigos. precisamente de cañas, hablando sobre la depilación, (manejando altos conceptos como las medias piernas, hacerse unas brasileñas, dejarse un bigote hitler, y el alisado japonés) alguien me habló de alejandrita… aquello me dejó sin capacidad de reacción.

y digo yo que si hay que dejar un curro, que mejor momento que ahora. con este sol por las calles, los niños jugando, las féminas en tirantes (que como dice un amigo mío: “las chicas en verano se quitan el abrigo y se ponen las tetas), los chicos morenazos y reguapos, las terrazas, el tinto de verano, los conciertos en las plazas.
es la época del año de las medias de colores…mi favorita.
primero me he organizado: he llevado los bártulos a la calle toledo y empezado con el concurso de matadero (cualificacíón de dos de las antiguas naves del matadero de legazpi para actividades culturetas), un poco frustrada a veces por esas cosas que me pasan a mí que consisten en pensar en que no voy a ser capaz de hacer que la gente viva mejor de lo que lo hace, y que al final como el resto de los quitectos me perderé en los conceptos y me olvidaré de las personas…y así ando.
he localizado mi bar para desayunar, esto es fundamental para una vida bohemia, unas barritas con tomate de caerse de espaldas a un precio muy razonable. en el barecillo ponen la tele y salen noticias alucinantes del tipo: un hombre se queda embarazado. el barman, un tipo que fuma un purito reig y yo misma hacemos corrillo comentando la situación. pago y me subo.
en el estudio ponemos música y cantamos en alto, tengo un compañero aeronáutico llamado Lorenzzo… y me cuesta no mirarle como hombre-objeto, pero me contengo.
me subo en el metro, un par de seguratas están al otro lado del torno inmóviles, mirándome. meto mi billete, uno de ellos lo coge y luego me lo devuelve. reflexiono sobre profesiones estúpidas y me pregunto si esta función se pagará con dinero público.
paso por un quioskillo y me detengo a estudiar la portada de la revista AR, (ana rosa), como ya no tengo que ser culta le dedico un momento a estudiar la situación, al cabo de un rato llego a la conclusión de que Ana Rosa es siempre portada de su revista!!!, este fenómeno me hace pensar en cómo sería la prestigiosa revista de arquitectura en la que trabajaba con la cara de mi ex-jefe LFG en cada portada.
Cuando llego a mi barrio entro en el templo de la depilación y les pregunto sobre un término que me atormenta: el alejandrita. Me explican que Alejandrita, es un sistema laser, que tiene que usarse en centros médicos y que ahí no lo tienen, que es el más caro de todos porque no solo te quita los pelos, también las arrugas y los granos. Con todo esto no me extraña que llamen al aparato por su nombre propio, y casi me parece una falta de respeto utilizar un diminutivo para tan talentoso instrumento.

He estado 13 meses en la revista, así que calculo que hará unos 12 meses apróximadamente me enfadé con mi jefe por primera vez, y le escribí esta carta en mi casa, carta que nunca le di…. hasta ayer….

Sr. Jefe:

Cuando me hablaron de trabajar aquí, me pareció estupendo, hice la entrevista sabiendo que no me iban a coger…
Después de todo, y por alguna razón, algo debisteis ver que os parecí bien.

Y empecé.
Tranquila porque confiaba en que lo haría bien. Aunque no tiene nada que ver con lo que hacía, pero al final lo que hacía es lo mismo que lo que hago. Al final todo es lo mismo. Y confié en que lo haría bien, y me tranquilicé.

Luego no lo hice bien. Luego, otra vez, tampoco, y luego… espero equivocarme mejor.

Aun así, todavía sigo aquí, tan contenta de que lleguen los lunes y que hablemos de muchas cosas, y yo llevo muchas cosas de toda índole porque me parecen bien muchas cosas, la inquietud de las personas me inquieta, y yo pretendo inquietar, aunque a veces me sale regular.
Estoy a favor de ser ingenua, porque se saca más que de no serlo, todavía me sorprende casi todo, lo bueno y lo malo. No sé ser quieta.

Soy tremendamente ignorante, pero también soy lista, intuitiva y a veces ingenua. No leo arquitectura porque leo literatura, pero entiendo perfectamente la arquitectura. Cada vez que me dais un proyecto, lo primero que hago es tratar de mejorarlo, no es un acto de prepotencia, es un acto que significa únicamente que no me queda más remedio que ser arquitecta.

No entiendo de contextos históricos, de influencias hacia otras obras, de lo que supuso en su momento tal o cual edificio, pero entiendo absolutamente el proyecto, es como si de repente hablaran mi idioma. Yo siempre cuento, que en la Escuela un día, me regalaron unas gafas de ver, y ya no he podido quitármelas ni tampoco ver las cosas iguales.

En cuanto a mi jefe LFG…a veces te pones un poco desafiante en tus maneras, yo sé que en realidad, aunque digas que te preocupa lo poco que sabemos, en realidad pretendes que sepamos más, que nos picas para estimularnos, pero nos haces sentir un poco pequeños, a mí concretamente, y sí, soy pequeña, pero me parece bien aprender, no me da especialmente vergüenza hacer las cosas mal, porque prefiero siempre hacer que no hacer, y eso es un valor en sí mismo, que a lo mejor no es lo que estáis buscando, pero que probablemente sea mejor que lo que estáis buscando.

Bueno, y nada más, que gracias.

esta es una de esas cosas que quería hacer, una base de datos personalizada, con toda la información que no me cabe en la cabeza ni en un millón de papeles, a ver que tal sale.

 

Abril 2008
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